Historia del Neocolonialismo
Durante la segunda mitad del siglo XIX, se
desarrollo el proceso de conquistas sobre África y Asia, denominado
Neocolonialismo. Prácticamente todo el continente africano fue conquistado,
excepto Etiopía y Liberia, por las potencias europeas. Los territorios
dominados por Portugal y España eran las conquistas más antiguas.
El Neocolonialismo fue la principal expresión del
Imperialismo, forma asumida por el Capitalismo a partir de la Segunda
Revolución Industrial.
El dominio de las potencias europeas no fue apenas
económica, sino completa, es decir, militar, política y social para imponer el
nuevo modelo de organización del trabajo que pudiese garantizar,
principalmente, la extracción de los minerales, para sus industrias en Europa.
La violencia militar y la explotación en el trabajo, sumadas a las imposiciones
sociales, incluidas la diseminación del cristianismo entre los pueblos nativos,
produjeron un proceso de aculturación y en la
mayoría de los casos de desprivatización. El 80% del mundo estaba dominado por unas pocas potencias coloniales.
Tras la 2ª Guerra Mundial y en poco más de 20 años, la mayoría de estas
colonias logró la independencia política. La independencia política no resolvió
los problemas de los nuevos estados que siguieron manteniendo una dependencia
económica respecto a sus antiguas metrópolis que, de una forma u otra,
mantuvieron el control económico, aunque para ello fuera necesario provocar
sangrientas guerras civiles.
Se podría decir que el neocolonialismo es un
conjunto de relaciones económicas, políticas y culturales que mantienen un gran
número de ex-colonias de los continentes de África y de Asia dependientes de
sus ex-metrópolis o de otras naciones industrializadas.
Este término se ha vuelto más utilizado después de
la Segunda Guerra Mundial, cuando se intensificó el proceso de descolonización
de África.
Sin embargo, también se utiliza para caracterizar
los lazos de dependencia económica y la subordinación de una serie de países,
por ejemplo, ex-colonias, ubicadas principalmente en África, Asia y América
Latina, en comparación con los países ricos; corresponde, por tanto,
particularmente con las antiguas potencias colonialistas.
En este contexto, la cuestión del neocolonialismo se
une la evidencia tanto a la cuestión del subdesarrollo como también del
intercambio desigual al nivel del comercio internacional (exportación de
materias primas por los países pobres), situación que coloca en desigualdad los
países desarrollados en el hemisferio norte y los subdesarrollados en el
hemisferio sur.
En síntesis, el neocolonialismo puede considerarse
como la existencia del hecho de relaciones coloniales sin que, de hecho,
existan colonias de manera formalizada. Sus características esenciales son el
predominio del capitalismo de mercado, explotación indirecta y existencia de
empresas multinacionales (EMN) o empresas transnacionales.
Neocolonialismo capitalista
A través de la globalización, el capitalismo
establece relaciones y prácticas coloniales que explotan los países mas débiles
en forma similar al esquema colonial: la metrópoli extrae de la colonia todos
los recursos primarios disponibles y explota, además, en régimen de monopolio,
el pequeño o gran mercadito que la colonia sea. Y otorga a ésta la debida
“protección” militar.
La comprensión salarial tiene lugar tanto en la
metrópoli como en la colonia, es necesario hacer constar que siempre será mejor
ser obrero en la metrópoli que obrero en la colonia.
Los tres países coloniales actuales: E.E.U.U., Japón
y Alemania.
Supongamos que un país hipotético de nombre
“Atlántida” acude al F.M.I. en busca de ayuda y este organismo promueve un
consorcio de 4 ó 5 países que otorgan a Atlántida un préstamo conjunto que le
permita evitar la suspensión de pagos.
Hay una transformación en deuda soberana, de estados
a estados, amparada y protegida por el F.M.I. que impondrá, para hacer
efectivos lo necesarios libramientos, toda una serie de condiciones
(liberalización de movimientos de mercancías, y de inversiones y de mercado
laboral, etc.), estas medidas primero constituyen la terapia que se ha dado en
llamar un “plan de choque”. Se corta el crédito, se devalúa, se recorta drásticamente
el gasto público, se aumenta la pensión fiscal y en una u otra forma se
congelan los salarios(los empresarios no pueden producir, quitan gente, no hay
consumo, no les compran y así al abismo; los trabajadores deben tener el valor
de decir y pedir a las autoridades que los escuchen, que aflojen las
condiciones impuestas por sus préstamos; “no es posible seguir castigando así a
la población empobrecida del país” dirán)…
El análisis de las consecuencias derivadas de la
intervención internacional:
·
La desaparición
del déficit fiscal
·
La
guerra a la inflación
·
La
liberalización del comercio. Y, en muchos casos, la presión para integrarse a
alguna área económica supranacional.
·
Un
programa de rebaja o desaparición arancelaria
·
La
privatización de las empresas y servicios estatales, trátese de la
petroquímica, de las empresas eléctricas, de las comunicaciones, o del servicio
de los aeropuertos
·
La
liberalización de los flujos financieros
Todo lo anterior para fortalecer la llegada de la
inversión extranjera y la negociación de garantías a la inversión; esto unido
al servicio de la deuda soberana mantiene a la colonia en permanente situación
de insolvencia.
Un elemento para completar todo lo dicho previamente
sería la guerra a la natalidad; en el cual hay que guerrear para que el número
de los pobres no aumente mucho poniendo en peligro la estabilidad política del
modelo.
Y en cuanto la perspectiva de futuro, los posibles
desarrollos del modelo son cada vez mas audaces. Lleva la vinculación de la
moneda al dólar. Se trataba de que Estados Unidos, Alemania y Japón adopten
entre si un sistema de flotación completamente libre y que el resto de los
países desarrollados anclen sus monedas a uno de los tres para adoptar el dólar
de un modo absoluto.
Empresas y estados.
Modelo capitalista neocolonial, que se está
construyendo en el final del siglo XX, tiene características distintas del
colonialismo histórico, el protagonismo real lo tenían los gobiernos.
El dominio militar y político sobre la colonia; se
trataba de una realidad geopolítica de carácter estratégico. En cambio el
dominio se realiza a través de la red de empresas de la metrópoli.
En esa configuración podemos hablar de tres
metrópolis: EU, Japón y Alemania y hasta un cierto reparto entre las tres; el
interland de EU, es América Latina; el de Alemania, Europa y África y el de
Japón Asia y está en disputa que va a ocurrir con China y Rusia.
Una hegemonía compartida por las inversiones
alemanas y japonesas en América Latina
son importantes, de EU en Europa o en Asia, tampoco se debe simplificar
reduciendo la situación y generalizando a todos los demás como colonias, pues
son más colonia Portugal o España, o México que Francia o Inglaterra.
Es precisamente por este hecho que los países
intermedios promueven la ampliación de las agrupaciones económicas.
Para descubrir el protagonismo de las empresas
multinacionales: La explotación colonial tiene lugar no por el “país” Estados
Unidos sobre el país México, sino por las empresas multinacionales.
Este paso del estado a las empresas es clave para
comprender el juego de la nueva configuración socio- política del mundo por lo
que respecta a los estados pequeños o intermedios no es exagerado hablar de la
muerte del estado-nación. A manos de las multinacionales pues en efecto está
arrebatando la soberanía de las colonias. Las decisiones las toman los
gobiernos para facilitar el comercio de EU.
En cuanto a los gobiernos metrópolis, la
manifestación de fuerza política en el ámbito internacional, oculto el grado de
sometimiento que tienen en su medio doméstico. Esto se descubre cuando se vive
proximidad el proceso negociador de un tratado internacional. Es decir hay una
acción directa de transferencia de soberanía del gobierno de la colonia a las
multinacionales.
Dieterich señala la fuerza que esos gigantes
empresariales poseen frente a los estados con unas cifras elocuentes: los
ingresos de las 500 mayores empresas suman 5 veces más que el PIB de Estados
Unidos, 10 veces todo el PIB de América Latina y el caribe en 1990.
Otra referencia Álvarez Puga según el cual ya por
entonces 36 empresas controlaban el 38% del mercado mundial.
Como un ejemplo anotamos varios comentarios que Axel
Madsen escribía.
·
El
monopolio de Rockefeller, su destrucción de rivales y la corrupción de
políticos enmudeció a las multinacionales.
·
Las
firmas pertenecen unas a otras en medio de una asombrosa masa de interés y
están unidas por directorios comunes e instituciones financieras.
·
Las
grandes corporaciones no compiten entre sí en el sentido clásico, el tamaño les
ha otorgado a los líderes industriales el control de precios, lo cual a su vez
les ha permitido evitar un buen grado la tiranía del mercado.
·
Ni
siquiera cerca de cien años de leyes antimonopólicas han podido controlar la
gran concentración moderna.
·
Los
gobiernos se preocupan por apuntarlas, por invertir en ellas y, demasiado a
menudo, por subsidiarlas cuando ya no pueden competir.
Al analizar
las entretelas de esa tendencia al oligopolio mundial, Axel Madsen se refiere a
la secuencia tecnológica- producción-mercado al decir “la tecnología genera
eficiencia que genera concentración.
A
principios del siglo XIX ninguna empresa controlaba por si sola siquiera el 10%
de la producción industrial de EU en 1904 veinte corporaciones controlaban ya
el 74% de producción norteamericana. En 1980 la cuarta parte del comercio
mundial es de orden intra compañías.
La
administración desde la metrópoli.
En este
juego de las empresas y los Estados se da además una obvia asimetría entre las
empresas de la metrópoli y las de la colonia. Si vamos a estructuras políticas
complejas como la de la Comunidad Económica Europea con el juego de los
comisionados y ante la presidencia en turno, con la tiranía de los plazos y las
fechas y las cláusulas de reserva y el cuerpo funcional de Bruselas,
descubrimos la falta de medios, de agilidad y
de experiencia que tienen administraciones como la española y como esta
desventaja condena a las empresas españolas a la indefensión.
Y es por
obvias razones que el país pequeño, el país más pobre, siempre lleva las de
perder, si no pone barreras a la acción. El “teorema” se hace más patente en el
caso de organizaciones menos complejas como es el NAFTA en el ámbito de América
del Norte, se administra desde Washington.
Un ejemplo
concreto: México y sus consocios pueden haber firmado la cláusula de
“consideración nacional” pero las empresas mexicanas no tendrán ninguna
preferencia frente a las canadienses o a
las de EU.
El norte
y el sur en cada país: la insolaridad.
Podría
pensarse que estas acciones de poder transnacional por parte del gran capital
realmente no es así , este terreno
social hay que sobrepasar el esquema que se popularizo del dipolo Norte-Sur.
En la nueva
configuración hay que hablar de la existencia de un Norte-Sur dentro de cada
país en México, la participación de los asalariados en el PIB total paso de un
37% en los años 1970-1982 a un 26% a principios de los 90’s. Y cuando un
periódico mexicano se refiere a que en dos años de 1994 a 1996 el 1% de las
familias más acaudaladas que concentraba el 11.32%, mientras que el número de
mexicanos en pobreza extrema han pasado en siete años de ser un 16.2% de la
población a ser un 50.7%.
Esta imagen
Norte-Sur no tiene nada que ver con esquemas culturales que adjudiquen la
miseria de unos pueblos a una peculiar idiosincrasia que conduce a gastar
indebidamente y ni a ambicionar el lucro.
La cuestión
es que el capital, en un sitio y en otro, vive su vida ajeno a cualquier
preocupación social, denunciado por personas de tan vastas vivencias como, por
ejemplo, Solzhenitsin o Havel, de que a la doctrina neoliberal sólo le interesa
propugnar derechos y nunca deberes.
Es en este
contexto de la antropología liberal donde se explica la ausencia de
preocupación social que aunque siempre será mejor ser pobre en la metrópoli que
ser pobre en la colonia, el dipolo norte-sur existe dentro de cada país: era
por los 70’s cuando se señalaba este problema como característico “países terceros” de Asia, África, o América
Latina; se constaba como en ellos el 20%
de hogares tenían más del 50% del PIB y en EU menos del 40%.
Esta
evolución social en el interior de los EU ha merecido la atención de muchos
expertos y hoy son ya numerosos los trabajos que están cuestionando la marcha
de aquel país en el terreno socioeconómico. La síntesis de hechos que en una
forma u otra acabamos de glosar podría ser:
·
La
caída de salarios reales (20% en 20 años)
·
El
bajo ahorro (5% versus 14% de Alemania o Japón)
·
Poco
avance en productividad
·
Poca
inversión hecha en EU se compra empresas fuera (crecimiento de la deuda)
·
Enorme
déficit federal
·
Creciente
deuda externa
·
Disminución
de los gastos sociales del gobierno
·
Creciente
dominio financiero de la banca japonesa
·
Dependencia
de Japón por su posesión de deuda de EU.
Se añade
que hoy el 2% de la fuerza americana de trabajo, produce suficientes productos
agrícolas para alimentar no solo al país sino bastantes países más.
Vista desde
la metrópoli la globalización es la consecución del Bazar de la Cultura Global
que difunde a todas las partes el Made in USA, atropellando culturas,
religiones gobiernos o estructuras familiares tradicionales, en un colonialismo
que se apoya por los 70’s.
México
importa el 40% de frijol, el 25% de arroz
y el 30% de azúcar, lo cual provoca encarecimientos, caídas de consumo y
malnutrición.
En
realidad, el capitalismo explota el fenómeno no para el respectivo país en su
conjunto, sino para su negocio especifico; ahí radica el inicio del crecimiento
de desempleo y el desempleo comprime a
la baja los salarios reales y la capacidad de exigencia de los sindicatos y
coloca al capital cada vez en mejor situación de fuerza.
Las nuevas tecnologías permiten, además
desplazar partes de la producción a cualquier punto del mundo. El problema de
EU sería la libertad de comercio.
Aunque la
teoría parece atacar la globalización y con ella el corazón mismo de las tesis
liberales, el libre comercio mundial favorece un bienestar generalizando que
incluye una transferencia de riqueza de los países mejor dotados a los más
necesitados.
Lo que se
hace evidente es que “los ricos son más ricos, que el libre comercio promueve
el bienestar de los ricos y no el bienestar social, a costa de los trabajadores
pobres, que constituyen el 80% de la fuerza laboral”.
La cuestión
está simplemente a favor del “big business”.
Lo que está
claro es que el empuje globalizante no es lo sustantivo; lo sustantivo es la
acción capitalista;
En los
esquemas apátridas en que nos está sumergiendo el neocapitalismo no cuenta el
ser nacional; lo que cuenta es la situación en la cadena del poder: los máximos
ganadores son los máximos capitalistas. Y esto es que el neocapitalismo es
neo-colonialismo y en la dinámica colonial siempre las cosas juegan a favor de
la metrópoli y en contra de la colonia.
Fuente: La descolonización: el
Tercer Mundo
Ana
Pastor Sanmillán
Los resultados de la descolonización:
neocolonialismo y subdesarrollo.
El neocolonialismo supone un sistema de relaciones
entre distintos países entre los que se establece una dependencia económica y
por tanto política y social de uno respecto al otro.
Este fenómeno se generaliza a partir de la
descolonización y se extiende tanto a las antiguas potencias coloniales como a
otros países que aprovecharon su mejor posición para establecer tratos
desiguales en beneficio propio.
En 1995 se celebró la ya comentada conferencia de
Bandung, que será el germen del Movimiento de Países No Alineados, reunido por
primera vez en 1961 en Belgrado y que pretendía la transición del antiguo
orden, asentado en la dominación, a un orden nuevo, basado en la cooperación
entre naciones, fundamentado en la libertad, la igualdad y la justicia social.
El movimiento nació en plena Guerra Fría como una
fuerza de carácter internacional contraria a la política de bloques. Entre los
dirigentes del movimiento se destacaron Tito, Nasser, Nehru y Sukarno, que
elaboraron programas de activa coexistencia pacífica y de un nuevo orden
económico.
Muy relacionado con el concepto de Tercer Mundo se
halla el de subdesarrollo.
El geógrafo francés Ives Lacost ha resumido una
serie de indicadores del sub-desarrollo:
·
Insuficiencia
alimenticia (menos de 2600 calorías diarias).
·
Recursos
naturales infrautilizados.
·
Gran
número de agricultores con baja productividad.
·
Industrialización
restringida e incompleta.
·
Excesivo
desarrollo y parasitismo del sector terciario.
·
Situación
de subordinación económica.
·
Violentas
desigualdades sociales.
·
Estructuras
tradicionales dislocadas.
·
Elevados
índices de subempleo y de trabajo infantil.
·
Escasa
integración nacional.
·
Graves
deficiencias de la población a causa del analfabetismo y enfermedades.
·
No
asimilación del crecimiento demográfico.
·
Lento
crecimiento de los recursos de que disponen las poblaciones.
·
Toma
de conciencia de su estado y situación de plena evolución.
No es necesario que un país presente todos estos
rasgos; solo algunos de ellos bastan para incluirlo entre los subdesarrollados.
¿Cómo se explica la aparición del subdesarrollo?
Los autores hablan de dos causas principales:
·
Histórica:
Son países que no tienen estructuras sociales y económicas adecuadas, lo que
les impide salir de su retraso económico.
·
Colonial:
La expansión europea los ha privado de un desarrollo económico propio y los ha
empujado a una situación de permanente subdesarrollo.
El subdesarrollo constituye uno de los problemas
estructurales de los países afroasiáticos políticamente independientes, pero
también de América Hispana.
Fuente:
Ma. Teresa Fernández Madrid y otros. Historia del mundo contemporáneo. H1
Bachillerato Logse. Madrid, Mc Graw-Hill, 1ra edición, 1996.
El
subdesarrollo.
Subdesarrollo
se suele asociar con pobreza, a pesar de
que hambre y pobreza, se den, a menudo en países desarrollados. También con
falta de industrialización y con escaso consumo de energía.
El
subdesarrollo es una etapa previa al desarrollo sus argumentos se basan en la
historia: las primeras fases del desarrollo europeo y norteamericano también
presenciaron una polarización de los beneficios y la miseria de las clases
bajas era comparable o peor a la que sufren hoy muchos de los países de tercer
mundo. Para las teorías clásicas no se
trata de un pre desarrollo, sino de una depresión permanente.
Colín
Clark centra el problema en la escasa
diversificación de su economía, por lo que se manifiesta así más
dependiente y expuesta a las fluctuaciones
del comercio internacional.
El
holandés Bocke lo relaciona con la existencia de una economía dual; una de
subsistencia tradicional y otra moderna capitalista, no vinculadas entre sí, lo
que impide su posible superación.
El
subdesarrollo no forma un todo homogéneo. Engloba situaciones muy desiguales
aunque mantiene problemas parecidos. Se manifiesta a través de una serie de
rasgos y características que son aceptados como componentes del mismo. Estos
indicadores suelen presentarse juntos en general, pero no necesariamente. La sola presencia de
unos cuantos en un país es suficiente para aceptar esta acepción.
http://www.lahistoriadelperu.com/2010/09/neocolonialismo.html
http://www.escuelapedia.com/caracteristicas-del-neocolonialismo/
La descolonización no supuso independencia económica para los países
denominados "subdesarrollados", sino que los estados imperialistas se
encargaron de organizar la economía y la política mundial, de manera que se
conservase la explotación colonial, la descolonización no supuso independencia
económica para los países denominados "subdesarrollados", sino que
los estados imperialistas se encargaron de organizar la economía y la política
mundial, de manera que se conservase la explotación colonial. El
neocolonialismo sería la herencia del colonialismo histórico y a la vez, la
continuidad del sistema capitalista globalizador.
exelente
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