El
conspiracionismo consiste en investigar y promover teorías de la conspiración
como vívidas explicaciones ante algunas de las mayores interrogantes que surgen
en torno a acontecimientos financieros, políticos o simplemente de interés
público, y que a su vez presentan inconsistencias o revelan una naturaleza poco
clara. La mayoría de ellas apunta a intereses ocultos o agendas oscuras como
elementos que definen algunas de las decisiones más relevantes para el rumbo de
la sociedad contemporánea, ya sea que estos intereses tengan su origen en
gobiernos, corporaciones o industrias completas (como la lúgubre Big Pharma).
Por otro lado, debemos reconocer que en muchas ocasiones este afán
conspiracionista persigue algunas pistas disparatadas, algunas de las cuales
incluso terminan ridiculizando, en alguna medida, el estatus de las propias
teorías.
Pero situar en su justa dimensión esta actividad,
la de considerar las conspiraciones como una respuesta a las preguntas que las
versiones oficiales son incapaces de contestar, es fundamental ejercer un
cierto relativismo en el sentido de jamás afirmar que las cosas son de una u
otra manera, es decir: seguramente no hay una sola verdad que se adapte por
completo a una versión oficial, pero tampoco existen las que empalman a la
perfección con una teoría de la conspiración. En realidad la postura más sana
ante esta oposición de flujos informativos es, por un lado, el escepticismo
(las cosas jamás son como crees o como te dicen que son), y por otro la
apertura (nada es suficientemente improbable para ser descartado per se, ni siquiera la versión oficial de los
hechos).
Es necesario señalar que el término
«conspiración» es y ha sido un comportamiento humano real y frecuente, mientras
que la validez del más reciente concepto de «teoría conspirativa» está abierta al
debate.
Dado que hechos que han tenido lugar
por causa de una conspiración históricamente demostrada son simplemente
explicados como debidos a «conspiraciones», «complots», etc., el término
«teoría de conspiración» generalmente se usa para destacar la supuesta falta de justificación
epistémica adecuada de una explicación, destacando, en general, su carácter de
explicación «alternativa» a las «oficiales» o a la ofrecida por las
autoridades, y evaluándola como especulativa, falsa o intencionada por motivos
no lícitos.
Teorías
conspirativas que luego fueron comprobadas o rectificadas
·
Las llamadas operaciones
de bandera falsa.
·
Las teorías sobre el asesinato de Kennedy. El Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos fue
establecido en 1976 para
investigar los asesinatos de John F. Kennedy y
de Martin
Luther King; las investigaciones del comité
duraron hasta 1978, y en 1979 emitieron
el informe final. En dicho informe dijeron que, basándose en las pruebas
disponibles, el presidente John F. Kennedy fue probablemente asesinado como
resultado de una conspiración. El Departamento de Justicia, el FBI, la CIA y
la Comisión Warren fueron
severamente criticados por dicho comité por su pobre desempeño en las
investigaciones llevadas a cabo, y el Servicio Secreto fue tildado de
deficiente en su protección al Presidente.
·
El Holocausto,
que durante la Segunda
Guerra Mundial fue
considerado como un rumor sin fundamento o con descripciones demasiado
increíbles para ser ciertas.
·
Las intrigas y las preparaciones
golpistas por parte de generales derechistas, tras los resultados de las elecciones españolas de 1936, y
finalmente la sublevación del 18 de julio que
condujo a la Guerra
Civil Española.
·
La Operación
MK Ultra, programa de investigación secreto de la
Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos,
que trataba de encontrar métodos para controlar la mente, y que salió a la luz
públicamente gracias a la comisión Rockefeller en 1975; en el momento de salir a la luz
no tuvo mucha repercusión, pero varios años después este sería bastante
conocida.
·
La Operación Ajax:
el golpe
de Estado iraní de 1953 fue
una operación orquestada por el Reino Unido y
los Estados Unidos para
derrocar al gobierno del primer ministro Mohammad
Mosaddeq y su gabinete.
Gracias a la labor de Kermit Roosevelt, que trabajaba para la CIA en una
operación encubierta, se sobornó a distintos cargos de las administraciones
iraníes, lo que facilitó el golpe.
·
El escándalo
del Watergate sobre
las escuchas ilegales del presidente estadounidense Nixon a
sus rivales del Partido Demócrata.
·
La Operación
Gladio.
·
Los GAL en España,
organizados por algunas personas del gobierno del Partido Socialista Obrero Español de
entonces.
·
La Operación
Blancanieves: nombre en clave para un conjunto
de operaciones coordinadas por L. Ron Hubbard —creador
de la cienciología—
con el fin de infiltrarse en el IRS, el FBI e
incluso la CIA; el objetivo consistía en obtener
información y beneficios para el culto.
·
Atentados contra la Embajada de Israel (1992)
y la AMIA (1994)
en Buenos Aires por
agentes iraníes, que generaron varias teorías conspirativas en las que
involucraban a grupos neonazis, grupos
policiales, al gobierno de Siria e
incluso a un autoatentado frente a la hipótesis oficial que apuntaba a Hezbolá.
·
Los ataques
con ántrax en 2001, inicialmente atribuidos a Al Qaeda; más
adelante se demostró que las esporas provenían de un laboratorio del gobierno
de Estados Unidos.
·
La Guerra de Irak fue
principalmente por el petróleo (reconocido por Alan Greenspan,
presidente de la Reserva
Federal estadounidense
en aquella época); las supuestas armas de destrucción masiva de Sadam Hussein (el «casus belli»), que sirvió como
argumento para la invasión de Irak, luego se demostraron
inexistentes, así como la supuesta vinculación de Al-Qaeda con
el gobierno iraquí.
·
Los continuos sabotajes de Israel y Estados Unidos al programa
nuclear iraní; y los entrenamientos de la Fuerza
Aérea Israelí para
un posible bombardeo de instalaciones nucleares.
·
La falsedad de
las afirmaciones de algunas personas del gobierno del Partido Popular español
sobre los atentados
del 11-M, consecuencia
de la invasión y
posterior Guerra de Irak en
la que España se
vio sumida, salpicando a Mariano Rajoy por
las armas de destrucción masiva, y a José María
Aznar, incluido un engaño a Durão
Barroso.
·
La obsolescencia
programada; los productos tienen una vida
limitada deliberadamente en la lógica de la economía del consumismo.
Conspiracionismo
Las teorías conspirativas a menudo no
se toman seriamente debido a que muchas de ellas, casi por definición, carecen
de evidencia verificable. Otros, por otro lado, protestan contra la práctica de
mencionar únicamente las teorías conspirativas más ridículas, obviando las
teorías conspirativas que han resultado ciertas (tales como la conspiración
para asesinar a Kennedy o el Holocausto). Esto lleva a la pregunta de qué
mecanismos podrían existir en la cultura popular que lleven a la invención y
diseminación subsiguiente de teorías conspirativas.
En búsqueda de respuestas a tal
pregunta, la teoría conspirativa se ha vuelto un tema de interés para sociólogos, psicólogos y expertos en folclore desde al menos la década de 1960, cuando el asesinato del presidente de Estados Unidos John F. Kennedy provocó una respuesta del público sin precedentes dirigida contra la
versión oficial del caso según lo expuso el Reporte de la Comisión Warren. El informe de
dicha comisión ha sido contradicho por el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos, establecido en 1976, que en su informe final concluye que
el presidente John F. Kennedy fue probablemente asesinado como resultado de una
conspiración.
Una visión del mundo que supuestamente
tiene como centro teorías conspirativas en el desarrollo de la historia se
denomina en ocasiones como «conspiracionismo». El historiador Richard Hofstadter indicó el papel de
la paranoia y el conspiracionismo a lo largo de la historia
de Estados Unidos en su ensayo The Paranoid Style in
American Politics, publicado en 1964. El clásico deBernard Bailyn The
Ideological Origins of the American Revolution (1967) hace notar que en Estados Unidos
puede encontrarse un fenómeno similar durante el tiempo que precedió a laindependencia estadounidense.
El término «conspiracionismo» fue
popularizado por el académico Frank P. Mintz en la década de 1980. El trabajo
académico en teorías conspirativas y conspiracionismo presenta un rango de
hipótesis como base de estudio del género. Entre los principales académicos del
conspiracionismo se encuentran: Hofstadter, Karl Popper, Michael Barkun, Robert Alan Goldberg, Daniel Pipes,Mark
Fenster, Mintz, Carl Sagan, George Johnson y Gerald Posner.
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