miércoles, 3 de abril de 2013

EL MUNDO BIPOLAR (1945-1989)



Caida del muro de Berlin
En 1945, al término de la segunda Guerra Mundial, los vencedores de Alemania (Estados Unidos, la entonces Unión Soviética, Inglaterra) ocuparon y dividieron, para su control, el territorio alemán. Esta divisón fue una consecuencia directa del conflicto armado entre los poderosos del mundo: ninguno de los vencedores quería que el antiguo régimen facista volviera a adquirir poder. Los Estados Unidos y la Unión Soviética (ahora Rusia) acordaron ocupar el país para después hallar un régimen pacífico y de libertad para los alemanes. Muy pronto se vio claro que las potencias vencedoras no podían ponerse de acuerdo sobre una política de ocupación común. En definitiva, detrás de todo este proceso estaba la rivalidad ideológica de dos sistemas sociales opuestos y la política expansionista del gobierno soviético de entonces.
Berlín, la capital, también fue dividida. La división física de la ciudad se consumó en agosto de 1961 con la construcción de un muro comunista de separación, motivada por el hecho de que el régimen de la República Federal Alemana no podía frenar de otra manera la creciente corriente de fugitivos que querían desplazarse al otro lado de Berlín. Desde 1961 hasta 1989 Alemania estuvo separada. Lo difícil de esta creación de fronteras en un mismo país fue que mucha gente, en un corto periodo, tuvo que separarse de sus familias (que podían vivir simplemente en el otro lado de la ciudad); muchos tabajadores se quedaron sin empleo por la construcción del muro, y sobre todo fueron instaurados sistemas sociales que separaron no sólo a los ciudadanos alemanes en su territorio, sino también en creencias, en afectos y en formas de vida; todo esto sin consultarlo previamente. Las resoluciones para Alemania se tomaron en el seno del conflicto entre las potencias más fuertes, Estados Unidos y la Unión Soviética, que se disputaban el poder del mundo a través de una carrera armamentista que preocupaba por la constante amenaza de una guerra nuclear.
Con la construcción del Muro de Berlín, surgieron dos países. En el oeste (República Federal de Alemania) y en el este (República Democrática Alemana), existían sistemas de gobierno, ordenamientos económicos, ejércitos y compromisos de alianzas diferentes. Los ciudadanos de ambos Estados disponían de pasaportes distintos, aunque según la concepción jurídica occidental, todos tenían la misma nacionalidad alemana. Durante la existencia del Muro, que fue de casi cuarenta años, muchas personas intentaron cruzar las fronteras por estar en desacuerdo con el régimen que les había sido impuesto. Los ciudadanos intentaron escapar de muchos modos: a través de túneles o saltando el muro desde ventanas cercanas. Algunos lograron salir, otros fueron encarcelados o murieron en el intento. En la década de los ochenta, la Unión Soviética expresó al mundo el comienzo de sus reformas al régimen socialista, con el canciller soviético Mijail Gorvachev. Ese fue el inicio de una ola de protestas, de movimientos sociales que acabaron por transformar el bloque socialista, hasta casi desaparecerlo. Entre los países que protestaron en contra de su sistema de gobierno, y en contra de la división, estuvo la República Democrática Alemana. En 1989, bajo la presión del mundo, el gobierno aceptó la apertura de fronteras y el derrumbamiento del Muro. Después de varias décadas muchas personas volvieron a ver a su familia, y pudieron por fin, salir de un país que les cerraba la libertad de tránsito. El Muro cayó, sin embargo todo había cambiado.
El estado de división política finalizó el 3 de octubre de 1990 cuando la República Democrática Alemana se incorporó a la República Federal dejando así de existir cuatro décadas después de su fundación.
Derribado el muro de Berlín en 1989, las posturas también se hicieron opuestas en cuanto al futuro de la Alemania reunificada. Las fuentes, que aquí revisaremos, nos hablarán de cómo, tanto en los momentos que antecedieron a la división de Alemania, así como después de la reunificación, ha habido posturas muy diferentes con respecto a las resoluciones tomadas para Alemania.





A partir de la Segunda Guerra Mundial comenzó un período denominado guerra fría, que se caracterizó por un estado de tensión permanente entre los dos bloques antagónicos organizados por los Estados Unidos y la Unión Soviética.
Este enfrentamiento no bélico y bipolar implicó el choque entre dos concep­ciones opuestas, el capitalismo y el comunismo, y se manifestó en los aspectos político-ideológico, económico y militar.
En el plano político-ideológico el bloque liderado por Estados Unidos defendía la democracia, la libertad y la iniciativa privada. En cambio, el bloque comunista defendía el socialismo y la propiedad estatal de los medios de producción.
Desde un punto de vista militar, el bloque occidental creó la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) para defenderse de una expansión del co­munismo. Por su parte, la Unión Soviética hizo lo mismo con el Pacto de Varsovia, organización militar que nucleaba a sus países aliados.
Con respecto al plano económico, Estados Unidos propicié el lanzamiento del Plan Marshall, cuyo objetivo era la reconstrucción de la economía europea. El plan consistía en el aporte de recursos financieros norteamericanos y en la transferencia de las tecnologías de la industria para las potencias europeas. Los países del Este lo rechazaron creando, como contrapartida, el Consejo de Asistencia Económica Mutua (Comecon).
El mundo quedó dividido de la siguiente manera:
• Primer Mundo: países occidentales capitalistas;
• Segundo Mundo: la Unión Soviética y los países satélites de Europa Oriental;
• Tercer Mundo: los países que integraron el Movimiento de Países No Ali­neados (Asia Meridional, Áftica y América latina). Esta denominación comenzó a ser utilizada como sinónimo de pobreza y desde esta perspectiva el mundo se dividía en países desarrollados y países subdesarrollados.
EL BLOQUE OCCIDENTAL

EEUU, para asegurar el desarrollo de su política mundial, desplegó una amplia red de alianzas: en 1947 se firmó el Tratado de Río con veinte países latinoamericanos (OEA), en 1951 se creó la alianza militar en el Pacífico (ANZUS) y se firmó el Tratado de San Francisco con Japón, en 1954 nació la SEATO y en 1959 se formó el CENTO una alianza con Gran Bretaña, Turquía, Pakistán e Irán. En primer lugar, reforzó los lazos transatlánticos con Europa occidental. Berlín cayó en una crisis que precipitó la creación de la OTAN. En segundo lugar, contribuyó a iniciar el proceso de la integración europea y el nacimiento de la Comunidad Económica Europea, además empezó a tejer una amplia red de alianzas antisoviéticas por todo el mundo.
Durante los años treinta, Stalin instauró un sistema totalitario fundado en el control de la población, la represión contra cualquier disidencia, algo que fue especialmente significativo en el cruento proceso de la colectivización agraria, la planificación económica centralizada y la primacía de la industria pesada. Si bien la URSS consiguió una rápida industrialización, el coste humano fue enorme: el sistema de campos de concentración o Gulag es el mejor ejemplo de los sufrimientos del pueblo soviético.
Durante la guerra, a fin de suscitar la unidad patriótica contra el invasor alemán la represión disminuyó y miles de prisioneros fueron liberados. La victoria de 1945 llevó a Stalin al cenit de su popularidad, era el "Padre de la victoria".
Sin embargo, en cuanto aparecieron de nuevo las dificultades en la posguerra, como el hambre de 1946, el viejo dictador volvió a sus prácticas de terror: las deportaciones masivas al Gulag llevaron a que más dos millones y medio de personas fueran detenidas en muy corto tiempo.
El estallido de la guerra fría tuvo como resultado en las zonas ocupadas por el Ejército Rojo la organización de nuevos estados "satélites" de la URSS.
Exceptuando en Albania y Yugoslavia donde la triunfante guerrilla comunista autóctona llevó a los comunistas directamente al poder, el establecimiento de las "democracias populares" se realizó en un rápido proceso que culminó en 1948 con el golpe de Praga.
 El proceso fue similar en todos los países:
  • En primer lugar, la "desnazificación", es decir, purga de los colaboradores con el Eje que a menudo redundaba también en la represión contra una parte importante de las clases más acomodadas.
  • Formación de "Frentes Nacionales" en los que los PC colaboran con diversas fuerzas democráticas, aunque se reservan los puestos clave -Interior, Defensa, Economía, Justicia- en los gobiernos.
  • Eliminación de las fuerzas no comunistas y completa "satelización" del nuevo régimen. La represión contra cualquier disidencia se veía acompañada por la completa dependencia de Moscú. 
En el terreno económico, los soviéticos desmontaron y transfirieron a su país fábricas completas, así como productos de todo tipo. En general, en los países conquistados se tendió a organizar las actividades económicas siguiendo las directrices y los intereses de Moscú. Acuerdos bilaterales entre la URSS y  los diversos países del bloque oriental regularon las relaciones económicas mutuas.
El cisma yugoslavo en 1948 constituyó la primera fisura en el bloque que se estaba formando en torno a la URSS.
La articulación de la Doctrina Jdanov y la creación de la Kominform en 1947 fueron la primera reacción de la URSS tras la ruptura con las potencias occidentales. La Kominform jugó un papel importante en la movilización ideológica y en la propaganda en los países comunistas. Tras el cisma yugoslavo, la Kominform pasó a centrarse en la lucha contra Tito ante el temor de Stalin a un "contagio" en el resto de las "democracias populares".
Otro elemento clave de la labor de la Kominform fue la organización del Movimiento por la Paz, esta organización  centró sus críticas en el armamento nuclear norteamericano y lanzó grandes campañas recogiendo firmas que pedían la prohibición de las armas atómicas. Estas campañas consiguieron el apoyo de un gran número de intelectuales.
Paralelamente en los "países satélite", una nueva oleada de purgas (1948-1952) marcó los últimos años de la dictadura de Stalin. Cualquier intento de iniciar una "vía nacional" al socialismo que no siguiera al pie de la letra el modelo soviético fue acusado de "desviacionista" y tildados de "trostkistas" o "titistas". La realidad fue que aproximadamente un cuarto de la militancia comunista, muchas veces los militantes más veteranos y con mayor experiencia de lucha, fueron juzgados, encarcelados o ejecutados. La represión se convirtió en adelante un rasgo esencial de las "democracias populares".
En 1949, nació el COMECON (Consejo de Ayuda Mutua Económica), instituto multinacional que agrupaba a la URSS y a los países del Este con la excepción yugoslava que buscaba el fomento y la planificación de los intercambios comerciales entre los países del bloque. Hubo que esperar hasta 1960 para que este organismo funcionara con plenitud.
La URSS fue creando una red de alianzas que diera coherencia a su bloque. No obstante, esta red fue mucho menos densa y tardó más en consolidarse. El gobierno de Moscú fue firmando Acuerdos bilaterales con las "democracias populares" y con la China comunista de Mao.
Hubo que esperar a que pasaran dos años de la muerte de Stalin para que, con la ocasión del ingreso de la RFA en la OTAN, naciera en 1955 el Pacto de Varsovia, alianza militar que unió a la URSS con todos los países europeos del bloque comunista con la excepción de Yugoslavia. Se calcula que las fuerzas militares del Pacto ascendían a 6 millones de soldados con un armamento altamente homologado. El mando unificado de estas tropas quedó en manos de un general soviético
EL MOVIMIENTO DE PAÍSES NO ALINEADOS

Las nuevas naciones africanas y asiáticas que iban surgiendo de la descolonización trataron de defender sus intereses. Para conseguirlo se celebró la Conferencia Afro-asiática de Bandung en 1955 liderada por los grandes líderes del <> el indio Nehru, el egipcio Nasser y el indonesio Sukarno. Nehru fue el impulsor de esta conferencia, alarmado por la extensión de la Guerra Fría al continente asiático y para evitar que Asia se dividiera en bloques enfrentados. En la conferencia hubo una condena al colonialismo que aún dominaba África además acordaron cinco principios que se convertirían en ideas claves de este movimiento:
  • Respeto a la soberanía y la integridad territoriales
  • Igualdad entre las razas y las naciones
  • No agresión
  • No injerencia en los asuntos internos de cada país
  • Coexistencia pacífica
Bloque capitalista y comunista
Estos dos bloques se caracterizan por no enfrentarse nunca directamente, siempre uno directamente contra un aliado del otro o dos aliados de cada bloque entre sí. Si bien estos enfrentamientos no llegaron a desencadenar una guerra mundial, la entidad y la gravedad de los conflictos e intereses económicos, políticos e ideológicos comprometidos marcaron significativamente la mayor parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX, pues las dos superpotencias deseaban implantar su modelo de gobierno en todo el Planeta y en todo momento. Los límites temporales del enfrentamiento se ubican entre 1945 y 1948 (fin de la Segunda Guerra Mundial y fin de la posguerra respectivamente) hasta 1985 (inicio de la Perestroika) y 1991 (disolución de la Unión Soviética).





Fin del mundo bipolar



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